Accesorios para mascotas: riesgos de ingestión

Presentamos dos casos que ilustran los peligros que pueden suponer algunos accesorios para animales. En estos dos casos se tratan de accesorios de administración de medicamentos. Estos dispensadores tienen puntas de silicona desmontables que se pueden desprender accidentalmente durante la administración del medicamento.

Caso 1: Luna

Luna es una gata de 19 años, de raza común europea, que necesita un tratamiento crónico con un comprimido diario. Sus dueños utilizan un dispensador de pastillas para administrarle el medicamento (Imagen 1). Una mañana, durante la administración del tratamiento, Luna se traga accidentalmente la punta de silicona del administrador de comprimidos.

Dispensador de medicamentos para mascotas
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Imagen 1. Dispensador de pastillas para perros y gatos con la punta de silicona

Tras el accidente, los propietarios, preocupados, llevaron a Luna a un veterinario de urgencias. Allí, mediante una radiografía, se confirmó la presencia de la punta del dispensador en su estómago.

Radiografía de un gato
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Imagen 2. Radiografía lateral de Luna, en la que podemos observar la punta de silicona del dispensador de pastillas

En el servicio de urgencias veterinarias, se intentó inducir el vómito en Luna mediante la administración de agua oxigenada, con el objetivo de que expulsara el cuerpo extraño. Aunque Luna logró vomitar, no pudo eliminar la punta del dispensador. Ante el fracaso de este método, se recomendó proceder con la extracción para evitar posibles complicaciones.

Había dos opciones: una extracción quirúrgica o mediante endoscopia, ambas bajo anestesia general. Dado que Luna es una gata de 19 años con una enfermedad crónica, el riesgo anestésico era moderado a alto. La opción quirúrgica, además, implicaba riesgos adicionales propios de la cirugía, por lo que se aconsejó la endoscopia como la alternativa más segura.

Al llegar al centro de endoscopia Ayora, se confirmó mediante radiografía, que el cuerpo extraño seguía en el estómago de Luna. Tras anestesiarla, se realizó la extracción mediante endoscopia (Imagen 3). El procedimiento duró aproximadamente 10 minutos y, en menos de 20 minutos, Luna se encontraba completamente recuperada y lista para recibir el alta.

Extracción endoscópica de cuerpo extraño
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Imagen 3. Momento de la extracción endoscópica

Caso 2: Paris

Dos semanas después de recibir el caso de Luna, atendimos un caso muy similar: el de Paris, una gata común europea también de 19 años, que, al igual que Luna, había ingerido accidentalmente la punta de un dispensador de comprimidos. En esta ocasión, se optó inicialmente por administrar alimentos ricos en fibra para facilitar el tránsito del objeto, aunque sin éxito. Finalmente, una semana después del incidente, Paris fue remitida para realizarle una endoscopia.

Al llegar a nuestro centro, se le realizó a Paris un estudio radiográfico para confirmar la presencia y ubicación del cuerpo extraño, que en ese momento ya se encontraba en el intestino, específicamente en el colon transverso (Imagen 4).

Cuerpo extraño en gato
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Imagen 4. Estudio radiográfico de Paris en el que se ve el cuerpo extraño (asterisco) en colon transverso

Dada la ubicación del cuerpo extraño, se optó por un tratamiento conservador, esperando que Paris lo expulsara de forma natural. Sin embargo, la eliminación fue mucho más lenta de lo previsto y, tras un mes de incertidumbre, Paris finalmente logró expulsarlo después de una noche complicada tanto para ella como para sus tutores.

Comentario de los casos de Luna y  Paris

Cuerpos extraños en gatos

Aunque tradicionalmente se ha considerado que la ingestión de cuerpos extraños es más común en perros, debido a sus hábitos de ingesta compulsiva, lo cierto es que en gatos ocurre con una frecuencia similar. La razón por la que se ha mencionado menos en la literatura científica podría deberse a que, hasta hace algunos años, los gatos no eran tan comunes en los hogares. Hoy en día, cada vez más familias incluyen gatos entre sus miembros, lo cual nos obliga a estar alerta ante los riesgos potenciales que ciertos objetos representan para nuestros amigos felinos.

Los cuerpos extraños que requieren mayor precaución en gatos incluyen hilos y cuerdas, juguetes pequeños o piezas de estos, plásticos y envolturas, gomas elásticas y gomas para el pelo, así como agujas e hilos de coser. Recientemente, las puntas de dispensadores de medicamentos se han descrito como un riesgo particular para los felinos (de Souza et al. 2023), como lo demuestran los dos casos clínicos presentados en este blog.

Inducción del vómito: El agua oxigenada es muy peligrosa en gatos

La inducción de vómito en perros y gatos es una técnica que puede evitar procedimientos invasivos como la endoscopia o la cirugía para la eliminación de cuerpos extraños en el tracto gastrointestinal. Sin embargo, es fundamental que esta práctica se realice bajo supervisión veterinaria debido a los riesgos que puede conllevar, especialmente en gatos.

Los estudios muestran que el vómito es eficaz para la recuperación de cuerpos extraños en aproximadamente el 52% de los casos en perros y el 50% en gatos. En perros, la técnica es más efectiva cuando el objeto es blando o flexible, como tela o plástico, pero pierde efectividad con objetos duros, como metales o piedras, ya que la tasa de éxito disminuye considerablemente​​. En gatos, los cuerpos extraños recuperados más frecuentemente mediante vómito son bandas elásticas, aunque algunos estudios destacan que no se debe inducir el vómito en casos de objetos afilados, metálicos o lineales, como cuerdas e hilos, debido al riesgo de perforación intestinal​.

En cuanto a los agentes eméticos, el uso de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) al 3% está contraindicado en gatos debido a su baja efectividad y el alto riesgo de efectos adversos, como gastritis hemorrágica y necrosis gástrica, documentados en varios estudios y reportes clínicos​. En el caso de Luna, se intentó inducir el vómito con agua oxigenada, lo cual no resultó eficaz. Este método resultó inapropiado tanto por el agente utilizado, que no es seguro en gatos, como por el tipo de cuerpo extraño: un objeto cilíndrico y de gran tamaño, de difícil eliminación mediante vómito y con alta probabilidad de complicaciones.

Manejo conservador de los cuerpos extraños intestinales: uso de fibra alimenticia

En el segundo caso expuesto en este blog, el de Paris, los veterinarios recomendaron el uso de espárragos para favorecer el tránsito intestinal y facilitar la expulsión del cuerpo extraño. Aunque la administración de alimentos fibrosos como los espárragos se utiliza de forma empírica en veterinaria para este fin, la evidencia científica que respalde su efectividad es limitada. La fibra puede aumentar el volumen fecal, pero no existen estudios específicos que avalen el uso de vegetales fibrosos para la eliminación de cuerpos extraños en animales.

El uso de alimentos fibrosos también conlleva ciertos riesgos: en animales con áreas estenóticas en el tracto digestivo, podría causar obstrucciones, y hemos observado que puede complicar la extracción endoscópica cuando la fibra rodea el objeto. Además, el intestino suele tener la capacidad de aislar y eliminar los cuerpos extraños sin necesidad de recurrir a la fibra, por lo que no recomendamos su uso en estos casos.

Desde nuestro punto de vista, en el caso de Paris habría sido preferible extraer la punta del dispensador mediante endoscopia cuando aún estaba en el estómago, en lugar de esperar un mes a que pudiera expulsarla naturalmente. Aunque el resultado fue favorable, la longitud y forma del cuerpo extraño suponían un riesgo de perforación intestinal, un riesgo que podría haberse evitado con la endoscopia.

Accesorios para mascotas: Un riesgo inesperado

Los animales de compañía son hoy en día miembros plenos de las familias, y el concepto de «familias multiespecies» es una realidad cada vez más reconocida. Sin embargo, la regulación de la seguridad en accesorios para pequeños animales en la Unión Europea y a nivel nacional sigue siendo limitada, centrándose más en alimentos y medicamentos que en elementos como juguetes, dispensadores de medicamentos o collares.

En solo 15 días hemos recibido dos casos prácticamente idénticos de ingestión accidental de la punta de un dispensador de comprimidos, un problema que el reciente estudio de De Sousa (2023) también identifica como un riesgo emergente. Estos incidentes confirman objetivamente el potencial peligro que algunos accesorios pueden representar para las mascotas si no se diseñan y etiquetan adecuadamente.

Es fundamental que tanto veterinarios como fabricantes sean conscientes de los riesgos que sus productos pueden entrañar y consideren advertencias claras en el etiquetado, al igual que ocurre en los juguetes para niños. La seguridad de los accesorios para mascotas debe convertirse en una prioridad regulatoria y de fabricación, asegurando que las familias puedan proteger a sus animales de compañía frente a accidentes prevenibles.