La remisión de casos entre clínicas veterinarias
Actualmente, gracias a la mayor especialización que los veterinarios desarrollamos en un determinado campo, podemos ofrecer a nuestros pacientes veterinarios un servicio veterinario de especialidad con el fin de que el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad sean más rápidos y eficaces.
Por ejemplo, en nuestro centro veterinario recibimos casos relacionados con el diagnóstico, tratamiento endoscópico y cirugía de mínima invasión, por lo que trabajamos con compañeros que proponen este servicio a sus propios clientes. Del mismo modo, desde nuestro centro se remiten casos a otros centros de especialidades como en el caso de traumatología, oftalmología, etología, neurología y animales exóticos, por poner varios ejemplos.
El único objetivo de la remisión de casos es mejorar el estado del animal, por lo que animamos a todos los tutores de animales que cuando su veterinario les recomiende acudir a otro centro para continuar con un procedimiento diagnóstico o un tratamiento, no dude en aceptar la recomendación. Entendemos que esto supone algunas molestias como un cambio temporal de clínica y veterinario, un desplazamiento a otro centro y a veces incluso la hospitalización del animal, a parte del desembolso económico que supone. Todas estas molestias se pueden reducir con una correcta comunicación entre el veterinario remisor y la clínica de especialidad, por lo que existen protocolos para remisión de casos con el fin de que se efectúe de la manera más fluida posible.
En ocasiones es necesario que nuestros perros o gatos se queden a solas con el veterinario especialista. Esto puede suponer para algunos tutores una situación difícil, pues a veces los animales están en malas condiciones y la idea de dejarlos a solas con unos veterinarios “desconocidos” nos puede inquietar. A este respecto, tenemos que señalar que lo habitual en las clínicas veterinarias es que a nuestros pacientes se les trate con cariño y todo el respeto del mundo. Un animal enfermo que recibe afecto siempre va a estar cómodo con las personas que lo acogen y va a sentir el cariño que se le ofrece, aunque su tutor no esté delante. Por suerte, la mayoría de nuestras mascotas son inteligentes e intuitivas y tienen un instinto y una bondad natural que se manifiesta siempre que se les trata con afecto. En determinados casos en los que el animal es muy nervioso o ante estados de dolor intenso, se utiliza la sedación para poder realizar las exploraciones necesarias con la mayor eficacia y menor impacto posible sobre el animal.
Por todo ello, desde estas líneas le animamos a seguir estas recomendaciones cuando se necesita la remisión de un caso a un centro especializado, sin olvidar que el primer objetivo de la remisión es mejorar el estado de salud del animal.
