Rinoscopia

Técnica mediante la cual exploramos la cavidad nasal con un endoscopio bajo anestesia general. La exploración de la porción rostral de la cavidad se suele realizar con endoscopios rígidos, mientras que la rinofaringe se explora con un endoscopio flexible en retrovisión.

Indicaciones frecuentes:
- Descarga nasal de cualquier naturaleza.
- Extracción de cuerpos extraños.
- Neoplasias con toma de biopsias.
- Micosis (Aspergilosis, peniciliosis, criptococosis).
- Rinitis alérgica

Preparación del paciente:  
- Chequeo preanestésico que incluya perfil de coagulación y tiempo de sangrado.
- Anestesia general.

Consideraciones anestésicas:
En contra de lo que se piensa habitualmente, la rinoscopia requiere un plano anestésico profundo, ya que es fácil provocar el reflejo de estornudo al introducir el endoscopio por la cavidad nasal.
Es frecuente el uso de una irrigación intranasal con lidocaina como anestesia local. Normalmente también se realiza un bloqueo regional mediante la anestésia local del nervio infraorbitario.
A veces importante disponer de suero fisiológico muy frío para reducir el sangrado post-biopsia.