La cirugía de mínima invasión permite realizar intervenciones quirúrgicas con un traumatismo y agresión mínima de los tejidos.    
   Cirugías que tradicionalmente se realizan mediante incisiones de tamaño considerable (como por ejemplo las castraciones en las perras), se reducen a la colocación de instrumental que se introduce en el abdomen por orificios de 0,5 cm a 1 cm lo que supone una inmediata recuperación del animal y una disminución de complicaciones en el postoperatorio.
   En nuestra clínica la esterilización de las perras y otras cirugías abdominales de rutina se realizan mediante cirugía laparoscópica.
   La ovariectomía, extirpación de los ovarios, es la técnica de esterilización de las hembras más recomendable. Se reduce el tiempo de intervención y la invasión sobre el abdomen. Además, científicos europeos han comprobado que no existe ninguna ventaja adicional de la ovariohisterectomía (extirpación de ovarios y matriz) sobre la ovariectomía.    
   Por ello, cada vez somos más los veterinarios que nos sumamos a esta tendencia que reduce notablemente las complicaciones quirúrgicas y postquirúrgicas.